Lavar los pies con agua tibia y jabón de pH neutro todos los días.
Secarse los pies a conciencia, con especial atención a los espacios interdigitales. El secado de los huecos entre los dedos debe hacerse presionando con suavidad para evitar abrasiones por fricción.
Aplicar una crema especial para pies diariamente, sobre todo en la zona del talón. No dar cremas hidratantes en los espacios interdigitales. ¿Cuál es la mejor? Difícil respuesta, pues cada persona tiene una piel diferente y cada persona puede tener una crema ideal para su tipo de piel. Lo realmente importante es que se trate de una crema específica para los pies, ya que la piel es más gruesa y tiene diferentes necesidades que la piel de la pierna, la cara o las manos.
No usar nunca callicidas. Producen quemaduras que pueden ocasionar lesiones peores y con peor cura que el propio callo.
No cortar las uñas en exceso. Un 70% de los problemas de uña encarnada son debidos a un corte demasiado acusado.